
Decirle adios a un sueño como cuesta, como desgasta, como es frustante, y en muchas ocasiones duele mucho...
Cualquier sueño que tienes y que por alguna razon no funciono es frustante, es muy doloroso, porque es algo que anhelas por mucho tiempo, o puede ser tu proyecto de vida y aunque luches nadamas no se dio...
En muchos casos nos roba tranquilidad, porque la mayoria de veces lo tenemos muy presente, yo siento que es por la misma causa, nos seguimos preguntando en que fallamos, en que nos hizo falta para completarlo, para realizarlo, y si alguna vez nos preguntan que cambiarias en tu vida, quiza digamos, no hubiera dejado mi carrera, hubiera luchado aun mas por mi pareja, hubiera pedido disculpas a mis hermanos, a mis padres, a mis amigos, quiza por eso aparezca en nuestra mente mas los sueños no realizados, porque fue algo que realmente anhelaste y te dio vida..
Muchas personas que afrontan un adios de un sueño, parecen tan fuertes, parecen tener mucha entereza, hasta cierta madurez, pero al igual que cualquier ser humano, siente y por supuesto que duele...
Tengo la seguridad que por eso dicen que no dejes de soñar, porque si no sueñas o tienes iluciones, no podras perder algunas sin tanto dolor, de igual manera cuando dicen que no pongas todos los huevos en una sola canasta...porque cuando pones tu plan de vida en ese proyecto y no se da como lo pensaste te derrumbas totalmente...pero como es importante luchar por aquello que sentiste para unirte a ese proyecto, a ese sueño, pero si ya lo intentamos mil veces y no vemos que se nos aclare ese sueño, pues tenemos que decir adios y claro que podemos salir adelante, pero siempre dandole paso a ese lapso de aceptacion del termino de ese sueño inconcluso...




